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El Senado ya tramita el régimen sancionador para la morosidad en transporte

A falta de enmiendas de importancia, podría quedar aprobado en las próximas semanas y entrar en vigor antes de que finalice 2021. Los datos de agosto señalan que el 65% de los clientes de los transportistas incumplen los plazos previstos en la Ley de Morosidad

Poco a poco se van cumpliendo los plazos para la aprobación del régimen sancionador de la morosidad en transporte por carretera, de manera que el tan esperado como necesario régimen sancionador podía ser una realidad antes de que termine el año en curso.

De momento,  el Senado ya tramita el proyecto de Ley para establecer un régimen sancionador contra la morosidad en el sector del transporte de mercancías, que fue aprobado por el Congreso de los Diputados antes del verano, sin que los Grupos Parlamentarios hayan planteado enmienda alguna al texto relativo al régimen sancionador aprobado en la Cámara Baja, a  excepción de los tres Senadores de Vox que integran el Grupo Mixto, quienes han propuesto una enmienda de veto al régimen sancionador al entender que la rebaja de las sanciones aprobada por el Congreso “ “son hasta un 300 % inferiores a las originariamente propuestas” , por lo que han perdido su carácter  “ejemplarizante”, y asimismo por considerar que  “esta norma supone una intromisión del Derecho administrativo en la relación entre particulares y empresarios que nunca es positiva”

Pese a esta enmienda, al no ser previsible que tal propuesta de veto salga adelante, la Ley será aprobada finalmente en las próximas semanas en el Senado una vez sean tramitadas las enmiendas presentadas.

En el mes de agosto casi 7 de cada 10 pagos en el sector  parte de sus clientes incumplieron la legislación vigente en materia de morosidad al superar el plazo máximo de 60 días a contar desde la realización del servicio.

De ellos, un 46% se realizaron a más de 90 días e incluso un 24% a más de 120 días, esto es, a 6 meses.

 

 

Mas necesaria que nunca

Paralelamente a esta noticia, hemos conocido los datos sobre morosidad en el sector relativos al mes de agosto, que no hacen sino corroborar la necesidad de avanzar hacia un régimen sancionador.

Así, por lo que se refiere a los plazos de pago, se mantiene el período de demora que se ha venido constatando en los últimos meses, continuando en los niveles elevados en que se ha venido situando tras la aparición de la pandemia por el covid-19, situándose en 81 días de media en el mes de Agosto. 

Así, en el último mes el 65% de los pagos que se realizan a las empresas transportistas por parte de sus clientes incumplieron la legislación vigente en materia de morosidad al superar el plazo máximo de 60 días a contar desde la realización del servicio, es decir, casi 7 de cada 10 pagos en el sector no cumplieron con la legalidad vigente.

Además, es tal el grado de incumplimiento y de demora en los pagos, que de ellos un 46% se realizaron a más de 90 días e incluso un 24% a más de 120 días, esto es, a 6 meses.

Recordemos que la vigente legislación en materia de morosidad en las relaciones comerciales, la cual establece que el plazo máximo de pago será de 30 días desde la fecha de prestación del servicio, ampliable a un plazo máximo legal de 60 días si así lo establecen las partes por escrito.

La hipocresía de los cargadores 

Mientras estos datos se suceden, la Asociación de Cargadores de España (ACE), lanza un comunicado informando de que  se ha unido a una iniciativa internacional que tiene como objetivo “hacer de la industria del transporte por carretera un lugar mejor para trabajar”.

Esta iniciativa, liderada por la Unión Internacional del Transporte por Carretera (IRU), la Alianza Mundial de Cargadores (GSA) y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), busca el compromiso de todos los actores para mejorar las condiciones de trabajo de los conductores profesionales.

Con la firma de un manifiesto, los miembros de la asociación asumen la responsabilidad de trabajar para mejorar las condiciones laborales de los conductores en los centros de carga y descarga.

En este sentido, reafirman su compromiso “a planificar la gestión de muelles y la asignación de franjas horarias minimizando los tiempos de carga y descarga y facilitando la integración de dichos tiempos en la jornada del conductor, teniendo en cuenta las limitaciones de tacógrafo”.

“Respaldamos-continúan- la necesidad de poner a disposición de los transportistas aseos y zonas de descanso debidamente equipadas, para asegurar su bienestar durante su estancia en nuestros centros”, al tiempo que se comprometen a “garantizar la seguridad de los conductores en las instalaciones, proporcionando áreas apropiadas bien iluminadas, zonas peatonales y de espera claramente identificadas y suficiente espacio para que los vehículos puedan maniobrar”.

Llama la atención el catálogo de buenas intenciones que ha firmado esta organización, y que contrasta, por ejemplo, con los datos sobre morosidad mencionados en el artículo, una morosidad que se ha convertido en crónica, y que ha empeorado aún más con el tiempo. De igual manera,  resulta llamativa la alusión a planificar los tiempos de carga y descarga, pero que no se haga ninguna concesión a uno de las principales reivindicaciones de las organizaciones que representan a los transportistas:  que los conductores no realicen labores de carga y descargaalgo que incluso la propia Comisión Europea ha venido recomendando en los últimos tiempos